
No es tan imporante, ni tiene toda la tradición de secreto como el Vestido de la Novia, pero no deja de ser un elemento importante. Si como muchas personas piensan que es la ceremonia de boda, en donde la mujer ocupa el centro de la atención y, por decirlo de alguna manera, se vuelve "la pintura", el novio se convierte en el "marco" de dicha pintura y por tal motivo es igualmente importante que marco esté a la altura de la pintura.
Pues hoy lo conseguimos junto con los zapatos, cada vez son menos los detalles que hacen falta, así como los días para la gran fecha. Debo confesar que se me han bajado bastante los nervios, quizá por que mi atención está en otros asuntos entretenida cerca de 14 horas al día, lo que me deja poco tiempo para estresarme por los asuntos relacionados con la Boda, pero que no significa, tampoco, que no me preocupen, ya que cuando me acuerdo de ellos, vaya que me pongo de nervios. Pero al menos uno más de los detalles ha quedado solucionado, y ahora sólo falta ver el cuadro completo, la pintura y el marco.